El tema de la economía y el dinero en el año 2009 se caracterizará por tres aspectos: éxito de la racionalidad, la prudencia y la crisis seguida de recuperación.
Éxito de la racionalidad. Es percibido por todos un entorno crítico y caótico para 2009 y quizás más allá. Una de las sugerencias que brinda el oráculo para enfrentar situaciones desfavorables es el uso de nuestra capacidad de razonar, de nuestro intelecto. Por una parte, mantener la conciencia despierta para conseguir información. Por otro, una visión clara de cómo vamos a proceder, manteniendo consecuencia y orden respecto de las decisiones tomadas. Al contrario, la improvisación, el gasto fuera de programa y las debilidades sólo ayudarán a hundirnos más en la dificultad económica y la falta de dinero.
La prudencia. Las condiciones materiales se vislumbran malas o inciertas, por lo cual debemos extremar la cautela en las decisiones y pasos que deberemos tomar respecto a nuestras relaciones económicas y de trabajo. La recomendación es extremar la prudencia desde ahora y no esperar a estar sufriendo las consecuencias de los reveses económicos. Favorecer la serenidad emocional, para poder tomar las decisiones con cabeza fría y con voluntad de hierro. Nada de tristeza, pues pasado el mal momento volveremos a ser los mismos y tendremos que seguir adelante sin perder el gusto por disfrutar de la existencia.
Crisis seguida de recuperación. En numerosos casos se vislumbra el paso por situaciones difíciles y duras, y, en algunas situaciones especiales, el corte de contratos y cesantía. Sin embargo, la perspectiva es que serán situaciones transitorias que vendrán seguidas de recuperación. Esta recuperación será tanto más rápida y mejor en la medida que seamos capaces de tomar medidas de ahorro y disminución de gasto a la brevedad; de mantener buenas relaciones y conservar nuestras amistades, pues serán contactos útiles que nos brindarán una mano cuando estemos en la estacada; de dar atención a posibles ayudas que puedan venir desde el Estado o facilidades relativas a pago de impuestos y obtención de subsidios.
Entonces, a entretenerse en forma lúdica con este oráculo, intentando pronosticar nuestra situación económica y tomando la vida como el gran juego que nos debería hacer más ricos espiritualmente, y nunca atraparnos o hipnotizarnos con el progreso material. |