Importancia del Pitagorismo
Al acudir a una librería o buscando libros digitales en Internet, usted podrá descubrir textos tanto de numerología como de matemáticas. Al consultarlos, se encontrará con que ambos tipos de obras, en su mayoría, tratan sus materias sin más. Será muy extraño que expliquen y fundamenten el origen -y si no el origen al menos un punto de inflexión histórico- de tales conocimientos, como si mágicamente el logos numérico y el logos matemático hubiesen nacido con el autor. Nada más mezquino ni presuntuoso que tal realidad literaria, pues ambas ramas de conocimiento son deudoras, al menos en su fuente occidental, de un movimiento espiritual e intelectual conocido como pitagorismo, cuyo inicio histórico tuvo lugar con la vida y obra de su primer líder: Pitágoras. Dudar de la existencia de Pitágoras es como dudar de que hubo un personaje llamado Jesús. Una cosa distinta será polemizar sobre los detalles de su existencia, pues nada hay al respecto que pueda probarse de manera documentada, en atención a que quienes opinaron sobre ellos vivieron en forma muy posterior y sin aclarar sus fuentes.
Los pitagóricos florecieron entre los siglos VI y IV antes de nuestra era. Se distinguirían varias generaciones de sabios pitagóricos (1) entre los años 530-360:
1ª Generación (530-500): Pitágoras.
2ª Generación (520-480): Hipaso de Metaponto, Alcmeon.
3ª Generación (480-430): Matemáticos anónimos.
4ª Generación (440-400): Filolao, Teodoro.
5ª Generación (400-360): Arquitas de Tarento
Desplegaron actividad múltiple: filosófica, científica y social. Filosófica, al raciocinar sobre los fundamentos últimos y primeros principios de la existencia; científica, al trabajar intelectualmente con las matemáticas y aplicarlas por primera vez a la física; y social, al fundar comunidades, sectas o grupos organizados, estratificados en grados de evolución personal, y con una proyección moral y política sobre el entorno humano.
El líder y maestro fundador, Pitágoras, habría tenido una vida dedicada al estudio laborioso de conocimientos filosóficos, científicos y esotéricos de fuentes egipcias y quizás babilónicas, existencia que tuvo ribetes azarosos y novelescos, regresando del oriente medio a su natal Grecia para asentarse en las colonias griegas de itálica. Dejó una huella profunda entre sus contemporáneos y las generaciones posteriores, tanto de la antigüedad como de épocas más recientes, hecho reconocido actualmente no sólo por los historiadores, sino por filósofos y matemáticos ilustres, quienes no dudan en sostener que ese pensamiento ha sido, seguramente sin proponérselo, uno de los más influyentes en el desenvolvimiento intelectual de occidente.
La secta pitagórica original tuvo un término trágico, pues su sede fue destruida y sus líderes fueron asesinados, bajo la justificación de mezquinos intereses materiales, además, de paso, aprovechando de librarse de la influencia de una ideología de estricta ética orientada al bien común. No se sabe en verdad si el maestro Pitágoras falleció en ese exterminio o si logró exiliarse. Lo que sí hay que reconocer es que los pitagóricos, de ahí en adelante, continuaron como discretas escuelas de pensamiento y nunca más tuvieron una expresión política, tal parece que fueron reprimidos y prohibidos en Grecia en ese ámbito. Su doctrina permitía elevar a los cargos públicos a los mejores, o sea, era aristocrática (2), lo cual se oponía al modelo democrático de la época, el que, tal como hoy, mezclaba el voto ciudadano con los intereses de poderes fácticos de tipo plutocrático.
Nunca otra escuela filosófica otorgó tanta importancia al concepto número, al extremo que su cosmovisión se fundamenta esencialmente en lo numerológico. Pero no hay que confundirse, pues cuando los pitagóricos afirman que el número es la esencia de todas las cosas, se están refiriendo a lo conceptual-cualitativo, que para ellos es filosófico-esotérico, reservado a los iniciados de alto grado y, por tanto, difiere de lo material-cuantitativo, concepción reservada al entorno exotérico. Esto no siempre fue bien comprendido por otros filósofos helenos, a excepción de intelectuales de la talla de Sócrates y Platón.
Variadas son las ramas del saber que recibieron aportes de los pitagóricos: geometría, matemáticas, física, música, arte, filosofía…, así como variados son los grupos que se sintieron herederos del conocimiento esotérico aportado por aquéllos: "los Ofitas, de los Esenios, de los Carnitas, de los maniqueos, de los paulicianos, de los bogomiles, albigenses, cabalistas, rosacruces, las sectas masónicas…" (3)
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(1) De Guzmán Ozamiz, Miguel (Universidad Complutense). “Lecciones Pitagóricas para El Siglo XXI”. Capítulo “Orígenes del Pitagorismo”. 1986. Cita de Van der Waerden.
(2) Aristocracia: término derivado de palabras griegas significando excelente y ser poderoso: dominio de los mejores, los más importantes o notables (Diccionario en línea XMLittré v1.3).
(3) Ferreira Dos Santos, Mario. “Pitágoras e o Tema do Numero”. IBRASA, Institución Brasileña de Difusión Cultural Ltda., San Pablo, Brasil, Año 2000.
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Ismael Berroeta.
Tarotista
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Diciembre de 2011 |