Alquimia
Antes de nacer, el individuo es una parte indiferenciada del Todo, no hay forma, ni cuerpo, ni mente, ni sentimiento.
Las energías generadoras del padre y la madre se activan hasta provocar una ruptura o separación del Todo, ruptura que se encarna en el vientre materno.
En el vientre, el individuo se desarrolla y se diferencia hasta que se convierte en una entidad independiente, portadora de tres energías: generativa, vital y espiritual.
En el proceso de crecimiento, las energías se van disipando: la generativa se escapa en el deseo sexual, la vital se pierde con el desorden de las emociones y la espiritual se debilita con el aumento de la actividad mental. Este goteo no es consciente en los individuos comunes, el cual los conduce al envejecimiento y la muerte.
Tomando conciencia del proceso y realizando transformaciones internas, es posible recobrar la energía primordial, ser sanos, longevos.
Por esta vía se podrá alcanzar la inmortalidad, que consiste en dejar en libertad al espíritu prístino para que abandone su cáscara y se reúna con el Todo.
Ismael Berroeta. Tarotista. www.tarotparatodos.cl, Fono celular 09 0767046.
Junio de 2007 |